_El nuevo (y real) Madrid por Enric Pastor
En un tiempo aparentemente corto, Madrid ha arrebatado a Barcelona el estatus de ciudad más carismática de España, una evolución especialmente inverosímil y marcada en su escena gastronómica y de diseño. Sus restaurantes combinan la tradición, la vanguardia y tienen la mejor relación calidad-precio de Europa (menús con estrella Michelin a precios de restaurante de barrio), los hoteles de lujo crecen exponencialmente (Four Seasons y Mandarin Oriental abrieron en 2021 sus buques insignia, The Edition acaba de llegar y se espera la apertura de JW Marriott en Canalejas) y una nueva ola de creativos y artesanos reinventa el Made in Spain contemporáneo desde sus pequeñas tiendas y talleres.
Es en los barrios del centro donde esta vena de tradición y nueva creatividad se hace más palpable. Los Austrias combinan la impronta dinástica del Palacio Real con el aire popular de la Plaza Mayor; en La Latina, sede del mercadillo de El Rastro, el tapeo es una forma de vida; Lavapiés, uno de los barrios más multiculturales, se ha convertido en artístico y cool; Las Letras, donde vivieron los grandes escritores de la literatura española del siglo XVI, es un destino gastronómico y de compras locales; y Chueca y el contiguo Malasaña, combinan cultura, últimas tendencias y diversión en un barrio bohemio y acogedor.
Aterrizar en la colorida y catedralicia Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas, diseñada en 1998 por Richard Rogers y Antonio Lamela, ya sugiere que la arquitectura madrileña es una fuente de inspiración. En cuanto a las grandes mansiones, el neoclásico Palacio de Liria (calle de la Princesa, 20) ofrece un fascinante recorrido por el siglo XVIII, y el cercano Museo Cerralbo (calle de Ventura Rodríguez, 17) posee una de las grandes colecciones de artes decorativas del siglo XIX.
La versión ibérica del Art Nouveau puede verse en la fachada rojiza con columnas blancas del Cine Doré (calle de Santa Isabel, 3) en Lavapiés, que alberga la Filmoteca Española, y en el lujoso y ornamentado exterior del Palacio de Longoria (calle de Fernando VI, 4), sede de la Sociedad General de Autores en Chueca. En la Gran Vía, el Edificio Capitol (calle de Jacometrezo, 2) y su mítica luz de neón es el bastión del Art Decó de los años 30, al igual que el Círculo de Bellas Artes (calle de Alcalá, 42) y su impresionante terraza coronada por una estatua de la diosa Minerva. De los años 50, la época de los rascacielos de la ciudad, el recién remodelado Edificio España (calle de la Princesa, 19) es una mole neobarroca de ladrillo y piedra caliza, de 117 metros de altura, con vistas a la plaza del mismo nombre.
La renovación de Gran Vía para dotarla de más zona peatonal y la reciente transformación de la Plaza de España para unirla con grandes zonas verdes como el Campo del Moro y el Parque del Oeste, han hecho subir los precios de venta y alquiler en residencial, retail y oficinas. Aunque está en constante renovación, el centro de Madrid sigue teniendo la esencia de la Villa de Madrid. Vivir por ejemplo en Cedaceros 3, un edificio tradicional rehabilitado de techos altos situado en chaflán muy cerca del nuevo Hotel Four Seasons, es un verdadero placer que pocas ciudades con pasado ofrecen.
Guía de la arquitectura, las tiendas de interiorismo y los salones del siglo XIX del centro de Madrid
QUÉ VER
Arte contemporáneo en Lavapiés
Después de visitar el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía para detenerse ante el dramático mural del Guernica de Picasso, la mejor manera de tomarle el pulso al nuevo arte contemporáneo español es recorrer la vecina calle Doctor Fourquet, que alberga una docena de galerías. Entre ellas, tres clásicas: el templo blanco de Helga de Alvear (Doctor Fourquet, 12), dueña de una de las mejores colecciones del país; Espacio Mínimo (Doctor Fourquet, 17) con su bello arte transgresor; y Moisés Pérez de Albéniz (Doctor Fourquet, 20), cuyas obras ocupan hasta su fachada. Para arte emergente, dos imprescindibles: Maisterravalbuena (Doctor Fourquet, 6) y Nogueras Blanchard (Doctor Fourquet, 4). Entre exposición y exposición, se puede tomar un café de especialidad en Hola Coffee (Doctor Fourquet, 33), unas tapas en La Fisna Vinos (Calle del Amparo, 91) o un cóctel en el genial Savas Bar (Calle de la Sombrerería, 3).
Casa Museo Lope de Vega
La casa donde Lope de Vega (1562-1635), afamado poeta y dramaturgo madrileño que revolucionó la literatura universal, pasó los últimos 25 años de su vida, ofrece una visita interesante. En sus tres plantas, se encuentran muebles de época, cuadros de los siglos XVI y XVII y parte del legado literario que dejó a su hija. El pequeño jardín trasero, con sus flores y árboles, fue una fuente de inspiración para Lope y, en verano, el museo acoge representaciones teatrales de sus obras en él. La entrada es gratuita, pero se recomienda reservar. Calle de Cervantes, 11
CaixaForum
Alojado en una central eléctrica de ladrillo de 1900 que los arquitectos suizos Herzog & De Meuron perforaron, recubierta de acero corten y elevada casi tres metros del suelo, este centro de exposiciones del banco La Caixa parece ahora flotar, dando un sugerente contraste estético con el Museo del Prado, de 200 años de antigüedad, situado justo al lado. Centrada en el diseño y la cultura contemporánea, exhibe hasta junio una de las exposiciones más interesantes de la temporada 2022, Cine y Moda, dedicada a la relación e influencias entre las industrias del celuloide y la costura a través de los ojos de Jean Paul Gaultier. Paseo del Prado, 36
DÓNDE COMPRAR
Oteyza
Tras exportar la maestría del modisto vasco Cristóbal Balenciaga a París y al mundo en los años 40 y 50, y con la excepción de Zara, la moda española ha tenido poca presencia internacional. Oteyza, una joven casa de moda fundada hace ocho años por Paul García de Oteyza y Caterina Pañeda, está cambiando esta situación. Su trabajo ha desfilado en las pasarelas de Florencia y París, reivindicando la moda clásica española con un rotundo giro contemporáneo. Sus colecciones rescatan prendas históricas como la capa o el sombrero cordobés, en las que el movimiento, la geometría y la sencillez son el eje central. Calle del Conde de Xiquena, 11, +34 914 48 86 23
Casa Josephine
En una de las calles más bonitas de El Rastro, el mercado de antigüedades de los domingos, los interioristas Iñigo Aragón y Pablo López venden antigüedades raras españolas, francesas e italianas, que van desde el siglo XIX hasta los años 90, desde el Art Nouveau hasta el grupo Memphis, su selección es tan personal como cambiante. Recientemente, ambos han lanzado su propia colección de sofás y alfombras, disponibles en su galería. Además de diseñar residencias y hoteles, también tienen una relajada casa de campo en La Rioja disponible para alquilar. Santa Ana, 15, +34 91 033 70 84
Llop
Alex Llop dejó su carrera en Dolce & Gabbana en Milán para lanzar su propia colección de moda inspirada en sus orígenes catalanes. El estampado a cuadros del tradicional farcell de la región, utilizado para transportar mercancías en fardos, es el hilo conductor de sus prendas informales, confeccionadas con fibras naturales en colores inspirados en los paisajes de la tierra donde creció. Su galería, pintada en un blanco deslumbrante, también está llena de cerámica contemporánea en todas sus formas. Destacan las sugerentes lámparas de Tonia Fuster e Inma Peroli, las macetas apilables de Nuria Soler Romeo y los jarrones de cristal en homenaje al Quijote de The Glass Apprentice. Calle de San Pedro, 9
DÓNDE COMER
Dani Brasserie
El chef Dani García, con tres estrellas Michelin, aterrizó hace unos meses en lo más alto del nuevo Four Seasons Madrid con una brasserie donde se puede disfrutar de su obra gastronómica en un ambiente más informal. El interior, diseñado por Martin Brudnizki, es alegre y tropical, pero distinguido, en consonancia con el menú refinado pero asequible del restaurante (unos 65 euros por persona). Hay que probar la hamburguesa Rossini y la magnífica tortilla, que no es la tradicional tortilla española con huevos y patatas sino con cebolla y queso azul, exquisita. Calle de Sevilla, 3, +34 91 330 62 10
El Brote
“Setas y productos silvestres”, es el mantra en este restaurante del barrio de La Latina, en el corazón del mercadillo de El Rastro. El chef Pablo Roncal trabaja con los también fans de los hongos Eduardo Antón y Álvaro De La Torre para ofrecer una sinergia entre los mejores ingredientes y una cocina que los respeta. El menú, siempre cambiante, se escribe en papel cuadriculado cada día con propuestas como el carpaccio de setas y avellanas y los marzuelos con caballa ahumada, hinojo asado y yogur con hierbas. Calle de la Ruda, 14, +34 652 17 33 19
Casa Lucio
Nadie prepara los huevos estrellados como Lucio Blázquez, que a sus 88 años lleva más de medio siglo trabajando en la misma cocina. En una de las calles más antiguas de Madrid, en el corazón de La Latina, Blázquez se ha hecho mundialmente famoso entre escritores, políticos y famosos de Hollywood por este sencillo plato de huevos con patatas. Preparados en una lumbre de carbón, con huevos de una granja de Ávila, patatas de Galicia y aceite de Jaén, se fríen al momento, y la yema amarilla se extiende por el plato con el toque de un tenedor. Cava Baja, 35, +34 91 365 82 17
Lhardy
Toda una institución en Madrid, Lhardy es frecuentado por monarcas, intelectuales, políticos y artistas desde hace más de 175 años. En la planta baja, su mostrador sirve una exquisita repostería francesa y su famoso consomé (un rico caldo de carne) a la taza. Arriba, su restaurante se compone de seis refinados comedores de estilo romántico decorados en 1880, entre ellos el Salón Isabelino, en homenaje a la asidua reina Isabel II. Aquí, el plato estrella es el cocido madrileño, un guiso de garbanzos, berza, patatas y zanahorias, y carnes, servido en tres platos: primero la sopa con fideos finos, luego las verduras y finalmente las viandas. Muy recomendable para comer en días de invierno y con tiempo libre para una siesta posterior. Carrera de San Jerónimo, 8, +34 915 213 385
DÓNDE BEBER Y TAPEAR
Viva Madrid
Los azulejos pintados a mano con la diosa Cibeles y la barra cubierta de hojalata llevan aquí desde 1920, pero la carta de cócteles clásicos, como el espumoso Ramos Gin Fizz y el Brooklyn a base de whisky de centeno, ha cobrado nueva vida en las manos del famoso barman Diego Cabrera (que dirige la vecina coctelería Salmón Guru). Para acompañar las bebidas hay aperitivos perfectos, como las patatas bravas con doble salsa y las banderillas, una versión de la gilda de la vieja escuela, una aceituna encurtida y un chile unidos por un palillo con una anchoa. Manuel Fernández y González, 7, +34 91 605 97 74
Celso y Manolo
Este bar de tapas del barrio de Chueca fue inaugurado por los hermanos Celso y Manolo en los años setenta. Hoy lo regenta la familia Zamora (que también tiene la Taberna La Carmencita, en la misma calle), que ha mantenido la antigua barra de mármol tricolor, el suelo de terrazo y la austera vajilla, pero le ha añadido toques contemporáneos con los apliques de Apparatus y los taburetes de Alvar Aalto. Todo aquí tiene un delicioso sabor retro fusionado con el ojo madrileño de la cocina innovadora. Prueba la ensaladilla, el sorprendente chuletón de tomate o un bocadillo de calamares. Libertad, 1, +34 91 531 80 79
Tabernas históricas
Atravesar las puertas de las tabernas centenarias de Madrid sigue siendo una aventura. En La Venencia (calle de Echegaray, 7), entre botellas polvorientas, carteles viejos y una luz lúgubre, las únicas bebidas que se ofrecen son vinos de Jerez, los pedidos se escriben con tiza directamente en la barra de madera y el único sonido es el parloteo de los parroquianos. En la Bodega La Ardosa (calle de Colón, 13), viejos barriles de madera sirven de mesa para apoyar el vermut y el pincho de tortilla de patatas. La especialidad de Casa Labra (calle de Tetuán, 12) es el bacalao, frito o preparado en croquetas, mejor con una copa de vino en la calle. Y Casa González (Calle de León, 12) es mitad bar y mitad tienda de comestibles, donde se pueden comprar quesos, jamones y otros productos de toda España.